¿Qué es el Urushi?
El urushi, o laca natural, es un revestimiento tradicional hecho de la savia del árbol de la laca. Se ha utilizado en el este de Asia durante miles de años. Mucho antes de que existieran los revestimientos sintéticos, ya se aplicaba a objetos cotidianos —cuencos, herramientas, recipientes— no solo para decorar, sino también para darles durabilidad.

Proviene de un árbol llamado Toxicodendron vernicifluum. La savia se recolecta cuidadosamente a mano mediante un sangrado controlado, y luego se refina para obtener la laca utilizable. El proceso es lento y laborioso, y el rendimiento es limitado. Esta es una de las razones por las que el urushi siempre se ha considerado un material valioso.
No hay atajos en su fabricación.

Un proceso definido por capas
A diferencia de los recubrimientos modernos que se aplican en un solo paso, el urushi se construye gradualmente.
Se aplica en capas finas, una a la vez. Cada capa debe curarse en un ambiente específico y controlado antes de que se pueda añadir la siguiente. Dependiendo del objeto, este proceso puede llevar semanas o incluso más.
El tiempo no está separado del material.
El tiempo forma parte de él.

Una superficie que se vuelve una con el objeto
Una vez completamente curado, el urushi forma una superficie duradera y sutil. Es resistente al agua, de larga duración y desarrolla una profundidad que los materiales sintéticos rara vez logran.
No se limita a posarse sobre un objeto.
Se fusiona con él.
Al ser un material natural, no hay dos superficies terminadas que sean exactamente iguales. Ligeras variaciones en tono, textura o profundidad no son imperfecciones, sino parte de su naturaleza.

Seguridad y Estabilidad
La laca cruda puede causar irritación cutánea antes de que se haya curado completamente. Esta es una de las preguntas más comunes sobre el material.
Sin embargo, una vez correctamente curado, el urushi se vuelve estable y seguro. Durante siglos, se ha utilizado en vajillas, recipientes y vasos para beber.
Su seguridad no es un descubrimiento moderno.
Es una condición de uso establecida desde hace mucho tiempo.

Una relación diferente con el tiempo
Comparado con los recubrimientos sintéticos modernos, el urushi es más lento, más dependiente del trabajo manual y menos predecible.
No busca la uniformidad absoluta.
En cambio, conserva las huellas del propio proceso.
Cada capa refleja un momento en el tiempo: cuándo se aplicó, cómo se curó y cómo el entorno la moldeó.
En este sentido, la superficie no es solo un acabado.
Es un registro.
Por qué se sigue usando hoy en día
El urushi sigue utilizándose hoy en día no solo por tradición, sino por sus cualidades materiales.
Es duradero, estable y desarrolla carácter con el tiempo. Con el uso, no simplemente se desgasta, sino que cambia sutilmente, integrándose más con el objeto que protege.
En un mundo de producción rápida y acabados instantáneos, el urushi sigue definiéndose por la paciencia.
No se puede apresurar.
No puede ser reemplazado por la velocidad.
En nuestro trabajo
En nuestras piezas, elegimos el urushi por estas razones.
Permite que cada objeto lleve la huella del tiempo y del proceso.
No como decoración.
Sino como estructura.
Y en esa estructura, cada pieza se vuelve ligeramente diferente, moldeada no solo por el diseño, sino por el propio material y el tiempo que lleva completarla.

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